Pequeño país de Gaël Faye. Salamandra, 2018. 224 páginas
Recuerdos de infancia... y viaje iniciático
La verdad es que no sé cómo comenzó esta historia.Así comienza Pequeño país, novela que nos narra en primera persona la infancia de Gabriel, trasunto del escritor y cantante Gaël Faye, nacido en Burundi, un pequeño estado africano del que, como su protagonista, tuvo que huir a los trece años, obligado por la guerra civil entre etnias, para refugiarse en Francia donde vive actualmente.
Papá, sin embargo, nos lo había explicado todo un día en la camioneta.
—Mirad, en Burundi sucede como en Ruanda. Hay tres grupos diferentes, se llaman etnias. Los hutus son los más numerosos, son bajitos y tienen la nariz ancha.
Os animo a leer Pequeño país porque, a pesar de su dureza en ciertos momentos —luchas fratricidas entre tutsis y hutus— despierta nuestro interés al reunir los mejores alicientes de un buen relato: entretiene y emociona; nos descubre otros mundos diferente...; estimula e incita a la reflexión:
Nunca había visto tantos libros juntos. Del suelo al techo.(Escena decisiva en la composición de la trama y en la evolución del protagonista hacia la madurez).
—¿Ha leído usted todos esos libros? —le pregunté.
—Sí. Algunos incluso varias veces. Ellos son los grandes amores de mi vida. Me hacen reír, llorar, dudar, reflexionar. Me permiten evadirme. Me han cambiado, han hecho de mí otra persona.
—¿Un libro puede cambiarnos?
—Por supuesto, ¡un libro puede cambiarte! E incluso cambiar tu vida. Como un flechazo. Y nunca se sabe cuándo tendrá lugar este encuentro. No hay que fiarse de los libros, son genios dormidos.
Mis dedos recorrían los estantes, acariciaban las tapas, sus texturas… Recitaba en silencio los títulos que leía.
La novela Pequeño país, desde su publicación en 2016, ha sido galardonada con prestigiosos premios, como el P. Goncourt de los estudiantes, traducida a 36 idiomas, y llevada al cine en 2020.
Rosario López
Créditos de la imagen:
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