Un día, limpiando el desván de tu casa de pueblo, te encuentras unos cuadros de gran valor artístico realizados por tu difunta tía abuela. ¿Qué harías con ellos?
Este es el dilema moral que se le plantea a Catalina Beltrán, una actriz reprimida que trabaja de teleoperadora con un sueldo mínimo y que vive de alquiler junto a cuatro “amigas” en el centro de Madrid. Catalina decide vender los cuadros en el rastro y, así, poder pagar unos meses de alquiler. Pero su historia cambia cuando un marchante de arte los ve y decide hacer una exposición con ellos, creyendo que es nuestra protagonista la que los ha realizado.
De esta forma, la vida de Catalina cambia por completo y, como por arte de magia, comienza el mejor papel de su trayectoria como actriz: el de una pintora autodidacta que trata de hacerse un hueco en el mundo del arte. Ha de dejar de comportarse como lo hacía si quiere engañar a alguien pero, lo más importante, ha de crearse un estilo propio y distinguido, vistiéndose así con los kimonos extravagantes de la verdadera autora de los cuadros, su tía Isa.
Pero todo se tuerce cuando conoce a Mikel, un verdadero artista de fama internacional que, desde el momento en que la ve, desvela su secreto. Catalina deberá mantener el secreto a salvo y, sobre todo, asegurarse de que Mikel también lo haga.
Esta es la historia con la que Elísabet Benavent enamoró a más de tres millones de personas, El arte de engañar al karma, una novela romántica en la que demostrará que, en el amor, no todo vale.
La obra es sencilla de entender, con toques irónicos y con gran cantidad de monólogos interiores, ofreciendo así al lector todos los matices de la historia de la mano de los dos personajes principales. Es un libro que, además de inculcar valores muy importantes a los lectores (relacionados con el feminismo, el arte y el amor), conmueve y emociona en algunos fragmentos ya que, al igual que opina la autora, en una relación el amor no lo es todo, sino que influyen otros muchos factores que escapan a nuestro alcance.
¿Adónde van esas promesas que se hacen cuando uno aún se siente capaz de cumplirlas? ¿Adónde van si no es por malicia que se pierden? El arte de engañar al karma, Elísabet Benavent.
